El impacto en los miembros inferiores y la pelvis
Las zonas que mayor impacto reciben sufren de manera temprana las consecuencias de esta patología. El dolor de rodilla persistente suele dificultar tareas tan cotidianas como bajar escaleras o caminar por las calles de la CDMX. Cuando el daño se localiza en la parte superior de la extremidad, se consolida un dolor de cadera profundo que restringe la marcha y reduce significativamente la autonomía del paciente en su entorno diario.
